El capitán de policía que paso de héroe a villano y gozaba de protección del poder

 

Foto: Unitel

Javier Alberti Urresti es el capitán de la Policía Boliviana que durante 14 años ha logrado “escurrirse” de la justicia pese a los al menos siete procesos abiertos en su contra. Pasó de ser considerado un “héroe” en 2019, por supuestamente salvar la vida de un joven que intentó quitarse la vida, a ser calificado como uno más de los varios policías corruptos que visten el uniforme, sindicado como narcotraficante, extorsionador, secuestrador, chutero y ahora atracador.

Según datos proporcionados por el Comando de la Policía a Página Siete, Alberti tiene al menos 14 procesos disciplinarios registrados en su hoja de vida, desde 2009. Siete de ellos llegaron a los tribunales disciplinarios y otras siete denuncias fueron rechazadas por diferentes causas, como conciliaciones con los demandantes y abandono de éstas.

Pese a la consulta con las autoridades, no se pudo conocer el detalle de las mismas, pero los datos extraoficiales señalan que el primer proceso abierto contra Alberti se dio en 2009, cuando él tenía el grado de subteniente y fue sorprendida cuando traficaba 59 kilos de cocaína.

Por ese hecho, fue procesado por tráfico de sustancias controladas y enviado al penal de Palmasola, en Santa Cruz. Permaneció recluido hasta 2012 y en el registro policial figura una sanción disciplinaria de “retiro indefinido”. Por supuesto, no figuran los documentos que explican su reincorporación.

El más reciente de los casos contra del capitán Alberti se hizo público el fin de semana, luego de que se filtrara por redes sociales un video en el que se observa a este policía cometer un atraco, en complicidad con el capitán Salomón Saleck, en la ciudad de Santa Cruz. La supuesta víctima es un hombre al que tenían reducido en el piso y lo despojaban de sus pertenencias.

Hasta el martes la supuesta víctima no apareció para formalizar la denuncia, pero el fiscal del caso, César Porras, adelantó que pese a eso el Ministerio Público seguirá una investigación de oficio, al tener indicios claros y contundentes sobre el delito. Vestidos de civil, ambos fueron identificados en el video y se muestra la placa del vehículo en el que luego huyen.

Por el momento, el único detenido es el capitán Saleck, quien ha tratado de negar el hecho delictivo, señalando que cumplían con su labor, pero que al ser grabados se sintió confundido y por eso huyó del lugar. Pese a los argumentos, fue enviado a la cárcel por 45 días y se emitió una orden de aprehensión contra Alberti, quien ahora es considerado prófugo y que, según la orden de destinos, cumplía funciones en el Ministerio de Obras Públicas en La Paz.

El capitán se defiende

“Nunca en mi vida robé a nadie ni lo haría. Ahí había una venta de ese auto, que es del capitán Saleck y el auto es chuto, tiene una factura de la Aduana. La reexpedición. Pero la venta se frustró porque no quiso pagar lo acordado el señor y no quiso devolver la llave del auto, sino se lo devolvía la seña que eran 200 dólares, porque lo perjudicó al dueño del auto”, es parte de los mensajes que envió Alberti al canal DTV en las últimas horas.

Gozaba de protección

Hugo Moldiz, Carlos Romero y Eduardo Del Castillo conocían los antecedentes del capitán de la Policía Javier Alberti, sin embargo pese a su amplio prontuario delictivo el policía sigue en las filas policiales. Este miércoles fue presentado públicamente en una escena de forcejeo porque el detenido no quería salir y puso en aprietos a los agentes de inteligencia de la entidad del orden.

“El capitán Saleck y Alberti son protegidos de los generales que ascendió el ministro (Eduardo Del Castillo), son sus ahijados y recaudadores. Saleck siempre decía que tenían dos padrinos, ellos los ponían en el destino que pedían. Saleck llegó a Santa Cruz en mayo del 2022 por orden de (el excomandante de la Policía) Jhonny Aguilera, lo mandaron directo a la Felcc a la división económicos y financieros que es una mina de oro por los casos que atienden. Y para probar los contactos simplemente se debe pedir los extractos de llamadas entre Alberti y Saleck”, afirmó un coronel de la Policía de la promoción 1989.

El oficial, que pide reserva de su identidad, es parte del curso al que pertenecen los tres últimos comandantes de la Policía, los generales Álvaro Álvarez, Orlando Ponce y Jhonny Aguilera. Señaló que Alberti logró cerrar varios procesos disciplinarios y penales, pero pese a que sus escándalos eran públicos, era favorecido en los cambios de destinos y que de esto también tuvo conocimiento el actual subcomandante, general Augusto Russo (promoción 1990).

Los otros antecedentes

La polémica en torno al capitán Alberti no es nueva. Luego de su antecedente por narcotráfico, el oficial acumuló otros antecedentes penales. El 8 de marzo de 2015, el exministro de Gobierno, Hugo Moldiz, informó que Alberti fue aprehendido junto a otros dos policías y un abogado, sindicados por el delito de secuestro y extorsión de 100 mil dólares, además que los mismos usaban el nombre del exvicepresidente Álvaro García Linera para fines delictivos.

En ese entonces, Moldiz ordenó la baja definitiva del “subteniente” Javier Alberti, sin embargo el oficial continuó en la institución, logró ascender a teniente y luego a capitán. “Se lo llevó ante la justicia, se determinó un procedimiento para la baja que lastimosamente, por procedimientos tan complejos a veces dentro de la Policía, finalmente no se cumplieron. Después salí del Ministerio y me sorprendí con la noticia, pensé que ya se lo había dado de baja”, declaró Moldiz a RTP en 2019.

La declaración del exministro se dio luego de que Alberti reapareciera en las noticias como el “héroe”, que el 23 de abril de ese año le salvó la vida a un joven de 17 años que intentó lanzarse de uno de los Puentes Trillizos, en la ciudad de La Paz. La acción de Alberti se daba en un momento en que la Policía atravesaba otra crisis de imagen por denuncias de corrupción.

Posteriormente, en 2022, estalló otro escándalo sobre el tráfico de vehículos robados en Chile, que apuntaba a un oficial de la Policía Boliviana como uno de los cabecillas de un grupo delictivo transnacional. Dicho policía fue identificado como “el capitán Javier Alberti Uzqueda”, según un reporte que dio el investigador chileno del Grupo de Búsqueda de Vehículos Robados, Hugo Bustos.

El chileno denunció a Alberti de tener bajo su posesión una camioneta robada en Chile, que había recibido en Uyuni y por la que presuntamente pedía 5.000 dólares para devolverla. El capitán se delató luego de poner a la venta el vehículo robado en sus redes sociales. De forma paralela se difundió un video en el que extorsionaba por la devolución de motorizados.

El 1 de junio de 2022, el Juzgado Primero de Anticorrupción de La Paz determinó la reclusión preventiva de Alberti por cuatro meses en la cárcel de San Pedro por comercializar un vehículo robado en Chile. La Policía, por su parte, abrió un proceso administrativo al funcionario.

Sin embargo, un mes después, el 13 de julio, el Juzgado Cuarto de La Paz dispuso que el capitán Alberti guarde detención domiciliaria sin custodios, sin permiso laboral, ni arraigo y se pidió dos garantes. “Lo que más nos sorprende es que luego nos informaron que la una Sala Constitucional cerró el caso y ordenó que se archive el mismo”, informó a Página Siete una fuente del Comando de la Policía.

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Según datos proporcionados por el Comando de la Policía a Página Siete, Alberti tiene al menos 14 procesos disciplinarios registrados en su hoja de vida, desde 2009. Siete de ellos llegaron a los tribunales disciplinarios y otras siete denuncias fueron rechazadas por diferentes causas, como conciliaciones con los demandantes y abandono de éstas.

Pese a la consulta con las autoridades, no se pudo conocer el detalle de las mismas, pero los datos extraoficiales señalan que el primer proceso abierto contra Alberti se dio en 2009, cuando él tenía el grado de subteniente y fue sorprendida cuando traficaba 59 kilos de cocaína.

Por ese hecho, fue procesado por tráfico de sustancias controladas y enviado al penal de Palmasola, en Santa Cruz. Permaneció recluido hasta 2012 y en el registro policial figura una sanción disciplinaria de “retiro indefinido”. Por supuesto, no figuran los documentos que explican su reincorporación.

El más reciente de los casos contra del capitán Alberti se hizo público el fin de semana, luego de que se filtrara por redes sociales un video en el que se observa a este policía cometer un atraco, en complicidad con el capitán Salomón Saleck, en la ciudad de Santa Cruz. La supuesta víctima es un hombre al que tenían reducido en el piso y lo despojaban de sus pertenencias.

Hasta el martes la supuesta víctima no apareció para formalizar la denuncia, pero el fiscal del caso, César Porras, adelantó que pese a eso el Ministerio Público seguirá una investigación de oficio, al tener indicios claros y contundentes sobre el delito. Vestidos de civil, ambos fueron identificados en el video y se muestra la placa del vehículo en el que luego huyen.

Por el momento, el único detenido es el capitán Saleck, quien ha tratado de negar el hecho delictivo, señalando que cumplían con su labor, pero que al ser grabados se sintió confundido y por eso huyó del lugar. Pese a los argumentos, fue enviado a la cárcel por 45 días y se emitió una orden de aprehensión contra Alberti, quien ahora es considerado prófugo y que, según la orden de destinos, cumplía funciones en el Ministerio de Obras Públicas en La Paz.

El capitán se defiende

“Nunca en mi vida robé a nadie ni lo haría. Ahí había una venta de ese auto, que es del capitán Saleck y el auto es chuto, tiene una factura de la Aduana. La reexpedición. Pero la venta se frustró porque no quiso pagar lo acordado el señor y no quiso devolver la llave del auto, sino se lo devolvía la seña que eran 200 dólares, porque lo perjudicó al dueño del auto”, es parte de los mensajes que envió Alberti al canal DTV en las últimas horas.

Gozaba de protección

Hugo Moldiz, Carlos Romero y Eduardo Del Castillo conocían los antecedentes del capitán de la Policía Javier Alberti, sin embargo pese a su amplio prontuario delictivo el policía sigue en las filas policiales. Este miércoles fue presentado públicamente en una escena de forcejeo porque el detenido no quería salir y puso en aprietos a los agentes de inteligencia de la entidad del orden.

“El capitán Saleck y Alberti son protegidos de los generales que ascendió el ministro (Eduardo Del Castillo), son sus ahijados y recaudadores. Saleck siempre decía que tenían dos padrinos, ellos los ponían en el destino que pedían. Saleck llegó a Santa Cruz en mayo del 2022 por orden de (el excomandante de la Policía) Jhonny Aguilera, lo mandaron directo a la Felcc a la división económicos y financieros que es una mina de oro por los casos que atienden. Y para probar los contactos simplemente se debe pedir los extractos de llamadas entre Alberti y Saleck”, afirmó un coronel de la Policía de la promoción 1989.

El oficial, que pide reserva de su identidad, es parte del curso al que pertenecen los tres últimos comandantes de la Policía, los generales Álvaro Álvarez, Orlando Ponce y Jhonny Aguilera. Señaló que Alberti logró cerrar varios procesos disciplinarios y penales, pero pese a que sus escándalos eran públicos, era favorecido en los cambios de destinos y que de esto también tuvo conocimiento el actual subcomandante, general Augusto Russo (promoción 1990).

Los otros antecedentes

La polémica en torno al capitán Alberti no es nueva. Luego de su antecedente por narcotráfico, el oficial acumuló otros antecedentes penales. El 8 de marzo de 2015, el exministro de Gobierno, Hugo Moldiz, informó que Alberti fue aprehendido junto a otros dos policías y un abogado, sindicados por el delito de secuestro y extorsión de 100 mil dólares, además que los mismos usaban el nombre del exvicepresidente Álvaro García Linera para fines delictivos.

En ese entonces, Moldiz ordenó la baja definitiva del “subteniente” Javier Alberti, sin embargo el oficial continuó en la institución, logró ascender a teniente y luego a capitán. “Se lo llevó ante la justicia, se determinó un procedimiento para la baja que lastimosamente, por procedimientos tan complejos a veces dentro de la Policía, finalmente no se cumplieron. Después salí del Ministerio y me sorprendí con la noticia, pensé que ya se lo había dado de baja”, declaró Moldiz a RTP en 2019.

La declaración del exministro se dio luego de que Alberti reapareciera en las noticias como el “héroe”, que el 23 de abril de ese año le salvó la vida a un joven de 17 años que intentó lanzarse de uno de los Puentes Trillizos, en la ciudad de La Paz. La acción de Alberti se daba en un momento en que la Policía atravesaba otra crisis de imagen por denuncias de corrupción.

Posteriormente, en 2022, estalló otro escándalo sobre el tráfico de vehículos robados en Chile, que apuntaba a un oficial de la Policía Boliviana como uno de los cabecillas de un grupo delictivo transnacional. Dicho policía fue identificado como “el capitán Javier Alberti Uzqueda”, según un reporte que dio el investigador chileno del Grupo de Búsqueda de Vehículos Robados, Hugo Bustos.

El chileno denunció a Alberti de tener bajo su posesión una camioneta robada en Chile, que había recibido en Uyuni y por la que presuntamente pedía 5.000 dólares para devolverla. El capitán se delató luego de poner a la venta el vehículo robado en sus redes sociales. De forma paralela se difundió un video en el que extorsionaba por la devolución de motorizados.

El 1 de junio de 2022, el Juzgado Primero de Anticorrupción de La Paz determinó la reclusión preventiva de Alberti por cuatro meses en la cárcel de San Pedro por comercializar un vehículo robado en Chile. La Policía, por su parte, abrió un proceso administrativo al funcionario.

Sin embargo, un mes después, el 13 de julio, el Juzgado Cuarto de La Paz dispuso que el capitán Alberti guarde detención domiciliaria sin custodios, sin permiso laboral, ni arraigo y se pidió dos garantes. “Lo que más nos sorprende es que luego nos informaron que la una Sala Constitucional cerró el caso y ordenó que se archive el mismo”, informó a Página Siete una fuente del Comando de la Policía.

Fuente: Página 7

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